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1. Tertulia Japón:

Se convocará en principio el primer viernes de cada mes a debatir sobre las actualidades de Japón y varios temas concretos...

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.:*~*:._.:*~* Los temas tratados hasta hoy .:*~*:._.:*~*:._.:*:._.:*
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4 de abril de 2011

99. ¿Qué es lo que está pasando ahora en Japón, después de los accidentes nucleares?



99. ¿Qué es lo que está pasando ahora en Japón, después de los accidentes nucleares?
(Traducción por Toshio Okada)

El profesor Hiroaki Koide, investigador en combustión nuclear de la Universidad de Kyoto nos aclara la situación de las centrales nucleares de Fukushima accidentadas.

El profesor Hiroaki Koide, Centro de Investigación del Reactor Nuclear cuenta cómo es de peligrosa la central nuclear al periodista independiente Yasumi Iwakami. (Resumen de la Tertulia Japón de ayer, 02 abril 2011)(Resumido y traducido por Toshio Okada)


-¿Por qué es peligrosa la central nuclear?
-Respuesta: La central nuclear crea energía a través de la combustión de uranio cuyo proceso produce inevitablemente cenizas nucleares. La reacción nuclear no puede pasar sin crear las cenizas nucleares, es decir centenares de materias radioactivas. Es que no hay otra forma.

El problema es que esta operación produzca una cantidad desmesurada de materias radioactivas. Toda la gente tiene conocimiento de las bombas de Hiroshima y de Nagasaki. Por ejemplo, la bomba atómica que fue lanzada sobre Hiroshima contenía 800 gramos de uranio. La podemos sostener así de fácil con la mano, pero era la cantidad suficiente para que desapareciera la ciudad de Hiroshima. Por otra parte, hoy en día una central nuclear estándar que produce 1 millón de vatios consume 3 kilogramos de uranio al día, es decir la cantidad tres o cuatro veces superior a la de Hiroshima. La central nuclear es por consecuente un artilugio que hace provocar la reacción nuclear, necesitando esta cantidad (3kg/día, uranio), más precisamente, produciendo inevitablemente las cenizas radioactivas que corresponden a esta cantidad. Si un reactor trabaja durante un año, automáticamente se acumulan en su propio cuerpo las materias radioactivas que corresponden a las de más de 1.000 bombas atómicas de Hiroshima al cabo de un año. Toda la gente estaba al corriente de que si por casualidad sale una pequeña cantidad de materias radioactivas al medio ambiente, provocaría un gran desastre. Por lo tanto, nunca se ha querido construir una central nuclear en las proximidades de grandes ciudades.

-Pregunta: Entonces, puesto que actualmente Japón dispone de 54 reactores nucleares...pues, multiplicados por 1.000 bombas de Hirosima,...llegaríamos a 54.000 bombas atómicas de Hiroshima por año...
-Respuesta: Más precisamente, unas 48.000 bombas atómicas de Hiroshima por año. Bueno, unas 50.000 mil para recordarlo. Por lo tanto, se están consumiendo 50.000 bombas al año.
-Pregunta: Entonces, al cabo de unos veinte, o treinta años...
-Respuesta: desde que en 1966 se construyó la central nuclear con el reactor Nº1 en Tokaimura, han pasado 45 años. A partir de aquel año hasta hoy se han producido las materias radioactivas que corresponden a 120.000 bombas atómicas de Hiroshima en Japón.

-P: Este fenómeno no acabará nunca...
-R: Claro que no. Cada año 50.000 mil bombas se van añadiendo.

-P: He oído hablar de que quedan almacenadas en las centrales de Fukushima 4.500 barras de combustible utilizadas que siguen expirando el calor de descomposición nuclear (en las piscinas de la última planta de las centrales: comentarios por el traductor). Algunos dicen que será posible guardarlas mediante el método de vitrificación. ¿Me podría aclarar este punto?
R: Una central nuclear estándar con capacidad de 1 millones de vatios produce en realidad 3 millones de vatios de calor, es decir, solo 1/3 se convierte en la energía eléctrica, el resto 2/3 echándose al mar, que se calienta a su vez. Es un dispositivo realmente ineficaz y destructivo del medio ambiente. Solo desde este punto de vista, creo que se tendría que rechazar la central nuclear, creo. Se trata de un simple dispositivo al vapor que se inventó hace dos siglos por James Watt que se usa todavía hoy en día. Fíjese en el hecho de que la central nuclear solo tenga capacidad de transmitir 33% de transmisión térmica para convertirla en la electricidad, y el resto, para echarlo al mar. Por lo tanto se trata de un dispositivo así de ridículo. La central nuclear introduce el agua del mar dentro de su dispositivo para calentarla y luego la tira al mar, más precisamente, 70 toneladas de agua por segundo, para que se caliente de 7 grados más. ¿Puede imaginarse 70 toneladas por segundo? Aquel gran río Yodogawa que atraviesa Osaka corre 150 toneladas por segundo. ¿Que pasaría a los animales que viven en las proximidades donde se echa el agua calentada a más de 7 grados? No podrán vivir. A lo mejor vendrán a vivir otras especies de animales, pero por lo menos se puede decir que el medio ambiente de esta zona se destruye.

P: Por lo tanto, la temperatura del mar en torno a las costas de Japón está subiendo...
R: Seguro. Incluso al ritmo varias veces superior al de otras mares.

P: ¿Me puede explicar la toxicidad de las materias radioactivas?
R: Hay que entender que las materias radioactivas, incluso plutonio son , sin ninguna excepción, todas peligrosas en todos los sentidos, no solo para el cuerpo humano sino para todos los que viven sobre la Tierra. La teoría de los que dicen que no afecten al cuerpo humano o al medio ambiente es “rotundamente falsa”. Se detectó últimamente el plutonio en torno a las centrales, pero las materias radioactivas expulsadas de las centrales de Fukushima son tan importantes en su cantidad que la escasa cantidad del plutonio detectada esta vez, no es tan alarmante. Pero la detección del plutonio significa el hecho de fusión de pelettes –barras de combustible-, cuya caída en gran cantidad, mejor dicho el llamado meltdown, podría llevar a la fusión del reactor, y consecuentemente, en el peor de los casos, a la explosión al vapor, caso más temido, del reactor, lo que destruiría fácilmente el fino casco de contención, y las materias radioactivas se desparramarían al aire en desmesurada cantidad. Eso sería la situación caótica y catastrófica. Esta situación se tendrá que evitar cueste lo que cueste.

P: Hablando de la fusión de las pelettes...
R: TEPCO Reconoció (Toko Electric Power, dueño de las centrales) que las barras de combustible están fundiendo, pero no quiere decir que la situación sea peligrosa, a pesar de que sea extremadamente peligrosa.

P: ¿Puede aclarar más el drama de las centrales accidentadas de Fuskushima que estamos viviendo ahora?
R: Cronológicamente hablando, se anuló totalmente el sistema eléctrico de las centrales por culpa del terremoto y tsunami, pero el reactor se tenia que seguir refrigerando, si no, se destruiría. Como consecuencia, lo que hizo TEPCO fue traer unas decenas de vehículos de suministro eléctrico, sin embargo no pudieron ser conectados a los dispositivos del sistema eléctrico, porque estaban sumergidos bajo el agua. Después, TEPCO no encontró otra solución que traer vehículos de bomberos para enfriar los reactores, utilizando el agua del mar, lo que significa que los reactores se tendrán que sepultar tarde o temprano. Pensé que esta situación no podría durar mucho tiempo y que no quedaba otra solución que recuperar el sistema eléctrico que permitiría poner en marcha las bombas de agua. Y más tarde, así se recuperó el sistema eléctrico, pero las bombas no funcionaron, porque estaban sumergidas en el agua. Intervinieron los operarios, pero los locales estaban llenos de agua contaminada de radioactividad, tan fuerte que ni siquiera se podían acercar a las bombas. Y ahora, nos encontramos ante una nueva situación que nos dice: "Si primero no se evacua el agua contaminada, es imposible recuperar el sistema de refrigeración mediante bombas".

P: Desesperante...
R: Y concluyo que aunque se movilicen todos los medios de los que disponemos sería imposible recuperar el funcionamiento normal de estas centrales accidentadas, ya que los reactores, ollas a presión donde se encuentran los combustibles, ya están averiados como lo demuestra el mero hecho de que pese a que se les añade el agua del mar mediante los vehículos de bomberos, el nivel de agua no sube en absoluto.

P: Es lo que anunció TEPCO.
R: Decir que las barras de combustible de los reactores No1, 2 y 3 estén expuestas de 170-200 cm permanentemente al aire significa que las ollas están averiadas. Tienen agujeros, porque no hay manera de rellenarlas de agua. TEPCO expresó en su rueda de prensa que “Da la sensación de que tienen agujeros...”. Deduzco de las explicaciones dadas por TEPCO que será imposible recuperar el funcionamiento normal de estas centrales.

P: Es muy fuerte..., desesperante...
R: No nos queda más que una medida: traer agua, en este caso el agua del mar, y con la cual seguir refrigerando los reactores. Es la única solución que hay. Por lo tanto, sería automáticamente inevitable que el agua introducida en los reactores se fugue contaminada al exterior a través de los cascos de contención también agujereados.

P: Es decir, el agua contaminada que circulaba solo dentro de las centrales está circulando ahora con la colaboración del mar, o sea con el medio ambiente...
R: Exacto, no tengo palabra...tan atónito.
P: ¿Esta situación continuará cuánto tiempo más?
R: Ya han pasado tres semanas. Hasta que se enfríen totalmente, durante meses, el agua contaminada de radioactividad seguiría saliendo.

P: Le hago una pregunta muy delicada. Si sigue esta situación, ¿Qué cantidad de materias radioactivas serán expulsadas?
R: Hasta hoy ha salido sólo un bajo porcentaje de las materias radioactivas volátiles tales como yodo, cesio, etc... que se han acumulado dentro de los reactores, creo, y si sigue esta situación accidentada, en poco tiempo se aumentaría hasta un diez por ciento, en el peor de los casos, cien por cien, como sería el caso de la explosión al vapor. Todavía quedan en los reactores muchas materias no volátiles tal como plutonio, etc..., si se sigue la refrigeración de esta manera, no creo que salgan en gran cantidad estas materias no volátiles y pesadas, dado que las barras de combustible no están totalmente fundidas. A fin de cuentas, la cantidad que ha salido fuera de los reactores a estas alturas es realmente baja.

P: ¿El hecho de que se haya detectado la existencia de plutonio en el área, qué significa?
R: Eso demuestra que las barras están fundiendo. Si sigue esta situación, como ya he repetido varias veces, esto podría provocar la explosión al vapor. Por lo tanto, hay que seguir introduciendo agua y expulsar agua contaminada, asumiendo la contaminación del medio ambiente. Así por lo menos, pienso que podemos recluir dentro de los reactores las materias radioactivas no-volátiles como plutonio.
P: ¿Esto llevará cuánto tiempo?
R: Tardarán unos meses, o quizá años...
P: ¿Cuándo se enfriarían las barras de combustible que siguen expulsando el calor de descomposición después de la parada de la operación? ¿Al cabo de un año se enfriarán?
R: La descomposición térmica ocurre por reacción nuclear de los centenares de materias radioactivas que contienen las barras de combustible. Hay algunas que tienen poca longevidad, otras gran longevidad. Hablando en general, aunque se paren los reactores, 7% de actividad nuclear nunca se podrá parar. Dentro de las barras de combustible se encuentran algunas materias cuya radioactividad de poca longevidad se reduce a 1/10 en un día, otras de igual manera al cabo de unos días, al cabo de una semana otra vez a 1/10, y luego no tanto, durará esta situación varios meses, pero al cabo de uno o dos años, otra vez se reduce a 1/10..., así se reducirá también el calor de las barras y se podría evitar la fusión completa de las barras y se consolidarían como cerámica con baja temperatura..., pero si las barras fundidas se acumulan en el fondo, se necesitaría mucho más tiempo, o sería muy difícil refrigerarlas..., en fin no puedo decir hasta cuando se tendrá que seguir refrigerándolas, desgraciadamente, discúlpeme.
P: ¿Quiere decir que tenemos que asumir, pese a nuestra voluntad contraria, que las materias radioactivas sigan expulsándose al exterior?
R: Lo siento mucho. Creo que no hay manera de evitarlo. (¡Qué fuerte!: comentarios por el traductor)

P: ¿Tampoco será posible contar con robots que se acerquen al casco de contención o al reactor para que reparen las partes averiadas?
R: Probablemente no. La irradiación es desmesuradamente fuerte, ni siquiera nos podemos acercar a los anexos de las turbinas. Durante unos meses nadie podrá acercarse ni a los cascos de contención. Hablando de robots, estos solo sirven para algunas operaciones definidas, y nada más. No se podría contar con ellos para un caso de accidente que nunca se ha planteado.

P: Si sigue esta situación de aquí un año o dos años, el grado de contaminación y la extensión de la contaminación.., hasta qué punto nos afectará la salud, la vida social, etc...
R: En el caso del accidente de Chernobil, la central explotó y muchas materias no-volátiles como plutonio se desparramaron, pero la mayor parte cayó en las proximidades de la central. Las que volaron a lo lejos fueron las volátiles como yodo, cesio, etc...lo que provocó la contaminación terrestre por todo mundo. Como consecuencia, las autoridades rusas forzaron a unos 130.000 habitantes en un radio de 30 km a refugiarse fuera de la zona afectada. Sin embargo al cabo de unos meses, se detectó una concentración radioactiva en zonas alejadas de 200 a 300 kilómetros de la central, y las autoridades obligaron a refugiarse a más de 200.000 personas fuera de la zona...esto porque las materias radioactivas fueron llevadas por el viento y en esa zona llovió. En total se desplazaron unas 400.000 personas y mientras tanto el régimen ruso se descompuso. Pero la contaminación no se acabó allí, llegó hasta aquí, a EEUU, etc ... En Rusia se encontró a 700 km de distancia de Chernobil una zona altamente contaminada que se tendría que colocar bajo control del Estado según la normativa presente de Japón, lo que significa que solo a una persona especializada como yo le está permitida la entrada en la zona en caso de necesidad. En esta zona no se puede ni beber, ni comer, ni fumar, como si se tratara de la zona aislada donde se usa el rayo-X. Sin embargo, hoy en día, dado que las autoridades rusas ya no tienen la fuerza de obligación como aquel entonces, unos 6.5 millones hacen vida en esta zona contaminada, comiendo, engendrando,...sobre una superficie de unos 145.000m2, ¿entiende?, la superficie que corresponde aproximadamente al 60% de Honshu, la isla principal de Japón (donde está Tokyo). Por lo tanto se tendría que declarar como la zona bajo control del Estado hasta 700 km...
P: No en un radio de 700 km...
R: No. La parte más afectada se encontraba a unos 700 km, porque se encontraba más abajo en la dirección del viento del este, mientras que otra zona fuertemente contaminada al oeste se encontraba a unos 500 km, total que si se suman estas dos distancias, tendríamos una distancia que podría cubrir todo Japón. Si ocurre lo mismo en Japón, los daños no podrían ser cubiertos por nadie, ni los multi-billones de yenes serían suficientes, y el estado en forma de país ya no sería sostenible.

P: ¿Si sigue esta situación?
R: Si sigue esta situación con la expulsión de las materias radioactivas, aunque se consiga aislar las materias no volátiles como plutonio, llegaríamos a la situación parecida a la de Chernobil, ya que allí se expulsó 30% de materias volátiles como yodo, cesio, etc.... De momento, solo un bajo porcentaje ha sido expulsado al exterior, pero a la larga...

P: En otros países como Francia, Alemania y Noruega se realiza la monitorización del estado de contaminación en Japón conforme al cambio de direcciones del viento y lo publican a diario mediante Web u otros medios, mientras que Japón no lo hace...
R: Japón también lo hace mediante el programa de simulación llamado SPEEDI, o debería de estar haciéndolo desde el día del accidente, ¡solo que no quiere hacerlo público! Lo debe de estar haciendo permanentemente. Normalmente se tendría que poner al corriente al público de los resultados para que se sepa qué zonas se están contaminando día a día y hora a hora. El razonamiento de las autoridades es que si se anuncia la verdad, esto sólo contribuiría a provocar el pánico.
P: ¡Se tendría que publicar!
R: Para publicarlo se ha venido investigando la simulación de la contaminación. Si no lo quieren hacer ahora, ¿Para cuando? Lo que teme el gobierno es que la población se ponga en estado de pánico, no que la población sea víctima de la irradiación. Yo considero que la mejor manera de evitar el pánico de la población  es difundir la información más precisa posible, y mi posicionamiento es totalmente opuesto al del gobierno que tradicionalmente desde siempre suele llevar la política de “no dar detalles, sólo hacer respetar su política, y cuanto menos información se da, mejor”. El gobierno sólo sigue lanzando el mensaje: “todo está bien, no hay que preocuparse, estamos seguros”.

P: La revista “Area” se convirtió en el blanco de la crítica, porque informó de la peligrosidad de los accidentes de las centrales de Fukushima.
R: ¿De verdad?
P: La política está muy relacionada con la industria nuclear. ¿Usted puede explicar esta política de un modo escueto?
R: En Japón la palabra “Nuclear” se entiende solo con el uso pacífico entre la población. Pero en realidad, hay otro sentido que está escondido en esta palabra. Japón quiere fabricar bombas nucleares. Era la política llevada desde hace mucho tiempo por los políticos y hace unos días se divulgó en la cadena nacional de televisión NHK.

P: ¿Puede concluir esta entrevista a su manera? ¿Dónde tendríamos que escapar?
R: No lo sé. Afortunadamente Japón es un país rodeado por el mar y está dominado por el clima subtropical y por los vientos del oeste, por lo tanto, la mayor parte de la contaminación del aire será echada hacia el Océano Pacífico. El agua contaminada que en estos momentos está escandalizando a la población japonesa, se está filtrando en el subsuelo y llegará al mar, pase lo que pase. Los japoneses tienen entendido que el mar es amplio y grande. No obstante, la radioactividad nunca se diluye en el mar, sino que se extiende. A través del mar se conectan todos los países y entre los cuales se encuentran los que nunca se beneficiaron de las fuerzas nucleares. Estos serán sólo víctimas de una contaminación de la que no son responsables.

Toshio Okada, Barcelona.
4 de abril 2011.

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